Soy Leydy Viviana Mojica, abogada y una mujer convencida de que la preparación y la vocación de servicio deben reflejarse en la manera como tratamos a los demás. Mi experiencia en la gestión pública me ha enseñado que cada decisión tiene un impacto en la vida de alguien.
Hace unos días, Facebook me trajo un recuerdo de mi paso por La Previsora. Al volver a ver las fotografías junto a sus trabajadores, sonreí. Recordé el valor de compartir con quienes, desde sus distintas responsabilidades, hacen posible el trabajo de una organización.
Esas imágenes cuentan una parte de mi historia y de mi forma de entender el liderazgo.
Soy una profesional del derecho con formación en gestión pública y gobierno, experiencia directiva y una trayectoria vinculada también a la docencia. Estudiar, enseñar y asumir responsabilidades institucionales me ha permitido conectar el conocimiento con las necesidades de las personas.
La academia ocupa un lugar fundamental en mi vida. Me invita a hacer preguntas, revisar mis ideas y seguir aprendiendo. En los equipos de trabajo encuentro otra enseñanza igualmente valiosa: escuchar distintas experiencias ayuda a tomar decisiones con mayor sensibilidad y responsabilidad.
Esa es la convicción que orienta mi camino: prepararme para servir mejor y construir con otros.
Durante mi etapa como secretaria general de La Previsora, trabajé junto a un gran equipo para fortalecer el bienestar, la inclusión y el reconocimiento de nuestros colaboradores.
Nuestra labor estuvo acompañada por principios que sigo considerando esenciales en cualquier responsabilidad: claridad, justicia y honestidad. Llevarlos a la práctica exige escuchar, actuar con respeto y reconocer el aporte de cada persona.
En mi balance de esta etapa destaqué avances colectivos relacionados con el fortalecimiento del gobierno corporativo y reconocimientos institucionales como Great Place to Work, el Sello de No Discriminación y Empresa Familiarmente Responsable.
Detrás de esos resultados hubo equipos comprometidos y un trabajo compartido. Por eso, cuando vuelvo a estas fotografías, pienso en las personas que contribuyeron a construirlos y en todo lo que aprendimos juntos.
Hablar de gobierno corporativo es hablar de cómo se dirige una organización, cómo se toman sus decisiones y cómo se responde por ellas.
Para mí, también implica procurar que quienes se acercan a una entidad encuentren respaldo, transparencia y soluciones reales. Esa responsabilidad comienza dentro de nuestros propios equipos, en la coherencia entre los principios que defendemos y nuestras acciones cotidianas.
Una gestión cercana necesita abrir espacios para escuchar. Preguntarse cómo una decisión afecta a los trabajadores. Comprender que detrás de cada responsabilidad hay una persona con una familia, una historia y unos sueños.
El bienestar de un equipo también es un resultado que merece atención y reconocimiento.
Volver a este recuerdo me llena de gratitud y reafirma la manera como quiero seguir aportando desde mi experiencia y mi conocimiento.
Creo en un liderazgo que se prepara, escucha y reconoce. En la disciplina para hacer bien las cosas y en la vocación de servicio para comprender a quiénes estamos sirviendo.
A quienes aparecen en estas fotografías: gracias por lo que construimos y por lo que me enseñaron. Cada experiencia compartida sigue formando parte de mi manera de liderar.
Así construimos confianza. Así construimos país.
¿Quieres conocer más sobre mi trayectoria y mi experiencia profesional? Te invito a visitar mi perfil y a seguir esta conversación en mis redes sociales.